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REAL ACADEMIA HOMEOSTÁTICA

 


La Real Academia Homeostática (RAH) acogió un año más a la asamblea anual de miembros y órganos del cuerpo humano.


Tal y como se deja entrever con lo citado, los participantes en estas asambleas son los integrantes de esa peculiar (y un tanto tisular) banda musical llamada “CUERPO”.


En estas convenciones, todos y c/u de los órganos y miembros del cuerpo humano esgrime nuevos argumentos, con los cuales, entorpecer a sus compañeros de profesión; con el objeto de destacar su relevancia en funciones del día a día PARA... resultar ser el triunfador el próximo año.

¿Por qué? Principalmente, porque tiene muchas ventajas aquel que lo gana: su victoria le concederá protagonismo a nivel científico, será aquel a que los médicos le darán más atención, aparecerá en todas las revistas farmacéuticas para que aumente el nivel de antibióticos…
 ¡en fin! Es una posición que verdaderamente tiene muchas ventajas, las suficientes como para enfocar todo un año de preparación por parte de los órganos.


Pues bien, el año próximo pasado, la ciudad de Puerto Vallarta se tornó en SEDE de la más reciente edición:               EDICIÓN XY
El inicio se dio durante las últimas sonrisas del sol.
 Como inicio, dio levanto el Maestro de ceremonias y, a voz en cuello, dijo:




- << Compañeros, órganos y miembros del cuerpo humano, les damos la más cordial bienvenida a, esta, nuestra trigésima novena convención anual. En la que el jurado, seguramente, deliberará y tendrá un arduo trabajo para resolver QUIÉN…durante el siguiente año... será el NÚMERO UNO >>.


Posteriormente, las instrucciones actorales prosiguieron:


- <<Y la primera ponencia de la noche correrá a cargo de… ¡Don Hígado!  (Sonidos de aplausos).


Se levantó el hígado (que VERDADERAMENTE es un hígado el “hijoesumais”, nooombre… Así como cuando conoces a alguien y te cae en la mera punta de la aversión, y dices ¡“NoOmBrE es un hígado este méndigo! Justo así).

Se alzó Don Hígado con una prepotencia evidente y dijo:

-    

      “ Compañeros, yo verdaderamente no sé qué hacemos aquí perdiendo nuestro tiempo, ¡cuando no hay nada que discutir! Estarán de acuerdo conmigo que el único ‘chingón’ aquí soy yo ”. 

Don Hígado

Obviamente los murmuros de disgusto no se hicieron esperar. 

-“ No tienen por qué alterarse. Me tomaré la molestia de obviar mi razón: 

¿Quién, entre nosotros, es el responsable de ‘echarse’ todo el vodka de tamarindo, el jugo restante de la Maruchan y el café Starbucks? YO. Es claro que no hay nadie, más que yo, a quien le toque ser el encargado de semejante catástrofe de glucógeno”.


Y ya iba a continuar, cuando el Corazón (que no es ningún menso) se levantó muy políticamente a responder:


-“ Mi querido Don Hígado, acabo de escuchar con atención su ponencia, en la que lamentablemente no puedo estar de acuerdo en todos y c/u de sus puntos. Ya que parece, usted, soslayar, el hecho FUNDAMENTAL, de que mientras YO no le haga a usted con la sangre ‘TAC’ usted, mi querido amigo; simple, sencilla y llanamente… no funciona ".

" Porque yo ahí soy el ‘chingón’. Porque YO tengo bypasses, porque YO traigo arterias a la cabeza, porque a mí sí me consciente la ciencia, ¡porque ni más ni menos la última vez que (…) ! ".


¡El escenario estaba a punto de volverse un enfrentamiento entre los órganos! Todo un daño sistémico iba a haber, para cuando los dos pulmones se pusieron de pie y acotaron:




-“Don Corazón, ¡por favoooooor! De verdad tal parece usted olvidar, en todo caso, que mientras nosotros dos no le purifiquemos el aire, usted mi amigo simplemente ¡‘SE CALLA’!


Y ya iba a responder el corazón:


-“Sí, pero es que mire que yo…”


Cuando se paró el cerebro de su silla y dijo:


-“¡EY! ¡Ya estuvo bueno! Increíblemente, parecen niños de escuela.
 E, increíblemente, parecen también no darse cuenta que aquí el único ‘chingón’ soy yo. De aquí emanan todas las órdenes para mover este cuerpo (mientras alzaba su pulgar hacia sí) ¡de aquí!



A ver, ¡TÚ camina (mientras chasqueaba los dedos ante los tendones de Aquiles)

 ¡TÚ, fagocita! (mientras le chasqueaba los dedos a un par de macrófagos)

¡TÚ, deja de liberar cortisol! (mientras fruncía el ceño ante la médula suprarrenal)

 ¡Y TÚ… ¿bazo? ¿OTRA VEZ AQUÍ?
Creí haberte dicho que no puedes venir a estas reuniones a menos de que te llegue la invitación por vía eritrocita, ¿OK?
Nada más ciérrale con seguro a la serosa cuando salgas”.



Y sí, ahí sí hubo un consenso general:


¡SÍÍÍÍ!

-Yo estoy de acuerdo. 

-Sí. Por algo Don Cerebro es el único de nosotros consciente de que es un órgano :/

- ¡Siuu!

 

Y en eso, con un ligero desliz de ego y autoestima después de una muy fea regañada, que se voltea el bazo:


“Compañeros, bájenle de huevos que se les amarilla el pan.
Porque de quien tenemos, nosotros, la dicha de estar en presencia es…el PENE".


Comenzó al unísono una sorpresa:


“OOOOOH. ¿El pene!


Prosiguió Don Bazo:


-“Sí, señores. Mientras que Don Hígado no hace más que exaltar meras redundancias coagulantes, YO LES DIGO QUE NO, SEÑORES. ¡QUE NO! Yo les diré, mis estimados colegas, que el Pene es quien gana.

-          ¡NO! Mentira.

-          - ¿Que NO? Díganme ustedes. ¿Es, o no, el único de nosotros que siempre va elegantemente vestido: siempre con su suéter con cuello de tortuga? ¿Es o no!

-          No pueees sí

-          ¿Es o no cierto que es el único de nosotros preparado antimotines con su casco de bombero? ¿Sí o no!

-          Aaah, eso sí. Ni qué decir.

Acto seguido, el bazo agarro su sombrero y tomo partida a su morada.

 

 

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